martes, 30 de diciembre de 2025

AMIMUNDO INC. lanza su Sistema Integral de Formación en Valores para la Educación Media

La Fundación Amigos Del Mundo Inc. tieie el placer de anunciar la publicación del primer nivel de PROCRECER. Un compromiso renovado con la juventud. 

Presentamos simultáneamente la "Guía para el Participante" y el "Manual para Facilitadores" del Nivel I.  En un esfuerzo sin precedentes por transformar el panorama educativo y social, el programa PROCRECER anuncia la publicación en Amazon de las dos piezas fundamentales de su primer nivel: la Guía para el Participante y el Manual para Facilitadores (Conductores del Programa).

 Este lanzamiento marca el inicio de una serie de seis niveles, uno por cada año de la educación secundaria, diseñados bajo una estructura pedagógica que garantiza la inserción real de valores en los jóvenes.

 Ciencia y Afecto: Los Pilares del Cambio.
El éxito de PROCRECER radica en la unión de metodologías probadas:

Vinculación Positiva Dirigida (VPD): Un paradigma que prioriza el vínculo afectivo como motor del aprendizaje.

 Terapia Paternal (TP): El componente esencial para sanar y fortalecer la relación autoridad-hijo.

 Sistema Monitorial: Una organización que fomenta el liderazgo, la autodisciplina y la responsabilidad delegada entre los mismos jóvenes.

 Para el Maestro y para el Alumno: Un mismo lenguaje

Por primera vez, facilitadores y estudiantes contarán con materiales espejos que permiten una ejecución fluida en el aula y el hogar. Mientras el Manual para Facilitadores dota al maestro de las herramientas técnicas y psicológicas para dirigir el proceso, la Guía para el Participante permite al joven involucrarse activamente a través de dinámicas de Role Playing, donde "viven" el valor antes de teorizarlo.

Un llamado a la Acción para los Padres.

 A los padres de familia les decimos: Este es el acompañamiento que sus hijos necesitan. PROCRECER no es solo una materia escolar; es un proyecto de vida. Los invitamos a sumarse, a conocer estos materiales y a ser parte activa del crecimiento de sus hijos. No hay herramienta más poderosa para un joven que un padre que camina a su lado con las herramientas idóneas.

"La repetición es la madre del aprendizaje; pero el afecto es el único camino para lograrlo".

 Ambos manuales de PROCRECER I ya se encuentran disponibles globalmente en Amazon. Con esta publicación, reafirmamos nuestro compromiso de entregar a la sociedad jóvenes con una personalidad sólida, alejados de los antivalores y listos para liderar con integridad.

 ¡Es tiempo de PROCRECER! Inicia hoy el Nivel I.


domingo, 14 de diciembre de 2025

“La corteza prefrontal: desarrollo tardío, conducta disocial y prevención desde la Terapia Paternal”

 


La corteza prefrontal, región cerebral responsable del juicio, la planificación, la autorregulación emocional y el control de los impulsos, es la última en completar su proceso de maduración durante el desarrollo humano, prolongándose dicho proceso hasta bien entrada la adultez temprana. 

Esta inmadurez neurobiológica explica, en gran medida, las conductas impulsivas, desorganizadas o carentes de enjuiciamiento observadas con frecuencia en la adolescencia y en ciertos cuadros conductuales tempranos, las cuales no deben ser interpretadas exclusivamente como desviaciones morales o fallas educativas, sino como expresiones de un sistema cerebral aún en construcción. 

El Trastorno de Conducta (TC) constituye una de las expresiones clínicas más tempranas de alteraciones en la regulación conductual, caracterizándose por patrones persistentes de transgresión de normas sociales, impulsividad, agresividad instrumental y escasa consideración por las consecuencias de los propios actos. 

Desde una perspectiva neuroevolutiva, múltiples investigaciones han señalado que dichos patrones se asocian con disfunciones en los circuitos fronto-límbicos, particularmente en regiones de la corteza prefrontal involucradas en la inhibición conductual, el juicio moral y la regulación emocional. 

La inmadurez o disfuncionalidad de estos sistemas limita la capacidad del individuo para modular impulsos, anticipar consecuencias y ajustar su conducta a normas sociales internalizadas, generando un perfil conductual característico del TC durante la infancia y la adolescencia.

En este contexto, la orientación paternal adquiere un valor insustituible, no como mecanismo punitivo, sino como estructura reguladora externa que suple temporalmente las funciones ejecutivas que el cerebro aún no puede ejercer de manera autónoma. 

La Terapia Paternal se fundamenta precisamente en esta realidad neurobiológica: ofrecer una vinculación afectiva firme, consistente y dirigida, capaz de favorecer la maduración funcional de la corteza prefrontal, reducir la persistencia de conductas disociales y prevenir la evolución hacia trastornos más graves de la personalidad, demostrando que la guía adulta oportuna no contradice la biología, sino que la acompaña y la organiza. No patologiza la adolescencia, rompe la idea de inevitabilidad de la psicopatía TAP, integra biología + vínculo + educación, Legitima Terapia Paternal como estrategia preventiva basada en neurodesarrollo.