viernes, 24 de noviembre de 2023

Un día difícil

Por Yorik R. Piña
Psicólogo Clínico
Presidente de la Fundación Amgios Del Mundo Inc.

Durante el día de ayer, recibí 2 pequeños pacientes, muy pobres, de 13 y 14 años. El primero con su abuela (conserje de una escuela) y su madre, que según su versión lo habían expulsado de la escuela donde estaba y que, por esa razón, está amaneciendo en la  calle (La abuela mitió). 
La madre del otro jóven de 14 años (de muy pocos recursos y ofrece un poco más de la tercera parte de su salario para el pago de su colegio) nos comentó que es madre soltera y que tiene que decirle las cosas varias veces a su hijo. Que tiene que luchar para que haga las tareas escolares y otras quejas que son normales en todos los adolescentes. 
El jóven nos comentó sobre las actividades escolares y como estudiaba. Le recomendé algunas acciones para que le rinda más el tiempo, a la hora de hacer sus tareas. Es un muchacho sano, obdiente, respetuoso; pero hijo de madre soltera y quedamos en que vamos a administrar mensualmente el programa de crecimiento personal para que tenga un crecimiento personal sano y evitar vicios y otras conductass desadaptativas.



Muy temprano de la mañana llamé a la Dirección General de Educación Básica en Santo Domingo, buscando soluciones para el niño que supuestamente habían expulsado de la escuela. Me dieron instrucciones sobre que hacer y procedí a visita la Regional de Educación de Barahona. Conversé con algunos miembros del departamento de orientación y se mostraron confundidos con una expulsión que están ignorando. Me recomendaron ver la Directora del Depto de Orientación del Distrito Escolar.

Esta funcionaria, muy bien preparada, inicia la investigación de la supuesta expulsión del niño y supe que no hubo tal expulsión, sino que el niño abandonó la escuela hace un par de años.

Naturalmente que el Distrito Escolar le está buscando solución al problema..

Resuelto el primer problema me dirijo a la escuela del jóven de 14 años. Conversé con la Directora del plantel. Quede gratamente sorprendido de la manera que se imparte docencia. El esmerado cuidado con sus alumnos y la manera en que se modifican las conductas.

Salí a las 11:30 del Colegio y me dirigí a la compañía EPS a pagar el segundo envío de abejones para peluqueros que hiciera José Manuel Matos (Chiquitín) desde Texas para  ser utilizado por otro de los jóvenes en programa, a los fines de que gane el pan con el sudor de su frente y no con el de la frente ajena.

Como era tarde me dirigí a un comedor cercano al malecon para el almuerzo y coloque la caja con el abajón a mi derecha y me senté a la izquierda. Me sirvieron arroz, habichuela negra y carne de pollo y les reclamé que yo había pedido habichuelas rojas y rechazé el almuerzo. Me dirigí a la puerta de salida. A los 5 minutos reparo en que olvidé la caja con el abejón en el comedor. Me devuelvo a buscarlo y me dicen que yo no llegúe con ninguna caja. Inmediatemente pensé: la robaron como un castigo por devolver el almuerzo.

Fui a la Policía a poner la querella y me recibió el encargado de DICRIM e inició las primeras investigaciones. Me llevaron al lugar en el vehiculo de la Policía y entraron al comedor a hacer las pesquizas. En el lugar hay cámaras y el dueño alegó que estaban dañadas. No apareció el abejón.

El encargado del DICRIM me expresó que si deseo puedo confirmar la querella o dejar eso así.

Pensé: Vale la pena ir a un tribunal para esos fines?

La sociedad está muy dañada. De cada 100 personas que circulan en la calle , una padece de psicopatía. Esas estadísticas me persuadieron a mantenerme alejado de esas discusiones legales que no van a llegar a nada, sino hacerse daños.

Que a las empleadas de ese comedor les haya salido bien el robo, es un “refuerzo” para que lo hagan, nueva vez, con cualquier otra persona que llegue a visitar ese comedor que está muy cercano al malecon. Quizá entonces paguen tanto el nuevo robo como los viejos que han realizado.

Llegue a mi casa con mucha hambre a las tres de la tarde, cosa que no acostumbro.

Un día difícil

jueves, 2 de noviembre de 2023

El alto costo de la ausencia del padre

 Las estadísticas muestran que el 94% de los jóvenes con antecedentes delictivos no han tenido un modelo masculino positivo de conducta en sus vidas.

En el reporte publicado en una colaboración de la Universidad de Harvard, sobre “La importancia de la figura paterna en la educación de los hijos: estabilidad familiar y desarrollo social” María Calvo Charro junto con otros especialistas expone la relación directa entre la ausencia del padre y determinados problemas sociales actuales de carácter muy grave. Sin la guía y dirección de un padre, la frustración de los muchachos les conduce a variadas formas de violencia y comportamiento asocial.

Un punto interesante de este estudio es que el impacto de una madre ausente respecto de la variable criminalidad es casi nulo, lo que confirma la especificidad de la figura paterna respecto de la conducta transgresora.

El estudio es del 2015, y desde entonces han aumentado en EE.UU significativamente el número de menores que viven sin padre.

Hoy se sabe que la ausencia de padre está en la base de la inmensa mayoría de estas actitudes asociales.

El padre, habiéndose ausentado, física o psíquicamente, puede provocar en la adolescencia se utilice la violencia-transgresión para afirmar la propia existencia.

Las madres no logran hacerse obedecer e incluso en ocasiones llegan a ser agredidas por un hijo al que no han puesto límites. El niño que ha tenido una relación excesivamente estrecha con su madre, la ve como un impedimento a sus deseos de autoafirmación y masculinidad y suele reaccionar contra ella con desprecio y agresividad.

Estos jóvenes no encuentran el límite a su psicología

La presencia de la función paterna les ayuda a interiorizar el sentido de la ley y en consecuencia, como no saben “cómo pertenecer”, pueden llegar a robar, agredir y son violentos para ocupar, de manera primitiva, un territorio.

Según el psicólogo forense Shaw Johnson las investigaciones demuestran que no hay nadie más idóneo para frenar la agresión antisocial de un muchacho que su padre biológico.

Algunos trabajos de investigación sugieren que la función paterna tiene una influencia crítica en la instauración y desarrollo de la capacidad de controlar los impulsos en general y el impulso agresivo.

Esta relación entre función paterna y control de impulsos tiene posiblemente un papel importante en las adicciones (Stern, Northman & Van Slyk, 1984). De hecho, el 50% de los toxicómanos en Francia y en Italia provienen de familias monoparentales (Olivier, 1994).

Los niños, luego en la edad adulta tendrán dificultad para ejercer debidamente la paternidad por falta de ejemplos masculinos. Según el sociólogo Peter Karl, los menores que pasan más del 80% del tiempo con mujeres, luego en la madurez no saben cómo actuar como hombres. 

Estos jóvenes crecen como padres deformados porque a ellos mismos se les privó de un comportamiento paterno ejemplar. Y es absolutamente erróneo pensar que la función materna puede llenar ese vacío. El padre debe ser el “puente humano” que une al hijo con la vida pública de compromiso y responsabilidad.

Fracaso escolar, problemas de salud física y mental

Según el Dr. Muñoz Farias, los niños que crecen sin una figura paterna, generalmente evidencian trastornos en la adolescencia porque no encuentran una identidad: “Los jóvenes sufren de inseguridad, soledad y depresión, que pueden plasmarse en el fracaso escolar, consumo de alcohol, drogas y vagancia. En definitiva, no tienen la capacidad para controlar sus impulsos y no pueden autorregularse”, opina el psiquiatra infantil. Los problemas incluyen también problemas de salud serios, ya que su sistema inmunológico se ve afectado por el estrés que genera tal situación de desamparo, a pesar de los esfuerzos de las madres para compensar las carencias afectivo-educativas del padre.

Los adolescentes sin padre se embarcan antes y en mayor medida en experiencias sexuales, además tienen más posibilidades de sufrir enfermedades mentales y suicidarse. Sufren más proporción de abandono escolar y criminalidad. Estos efectos se agudizan cuando se trata de niños que experimentaron el divorcio de sus padres siendo menores de cinco años.

Un estudio realizado sobre 156 víctimas de abusos sexuales mostró que la mayoría pertenecían a familias sin padre, lo que provoca también problemas de identidad sexual. En general necesitan más ayuda psiquiátrica. Las alteraciones de sueño, como pesadillas y terrores nocturnos, suelen comenzar entre uno y tres meses desde que el padre desaparece del hogar.


Las trágicas cifras

  • El 80% de los adolescentes en hospitales psiquiátricos provienen de familias rotas, suelen ser menos solidarios y empáticos y tienen significativamente menos capacidad intelectual. 
  • El 43% de los muchachos en prisión crecieron en hogares monoparentales.
  • El 72% de los chicos que han cometido algún asesinato y el 60% de los que cometieron violación crecieron sin padre.
  • El porcentaje aumenta cuando se refiere a niños y jóvenes de color.
  • Son más agresivos, tienen menos autocontrol y escaso sentido de culpabilidad.
  • El 63% de los suicidios de jóvenes se dan entre muchachos sin padre
  • El 90% de los niños que se van de casa son de familias sin padre.
  • El 85% de los chicos son desórdenes de conducta provienen de familias sin padre.
  • El 80% de violaciones con violencia son protagonizadas por chicos de padres ausentes.
  • Los chicos sin padre protagonizan el 71% del abandono escolar en secundaria.
  • El 75% de los adolescentes en centros de desintoxicación no conocen a su padre.
  • El 70% de jóvenes internados en reformatorios crecieron sin padre.
  • El 85% de jóvenes en prisión provienen de familias en las que sólo estaba la madre.