jueves, 12 de abril de 2012

Sistema Monitorial. Una Agradable Experiencia Educativa Que Nació En Barahona.

I
Por Yorik Rafael Piña

El Sistema Monitorial cobró vida en septiembre de 1970, en el Colegio Experimental Fernando Arturo De Meriño (FAME) ubicado, en sus inicios, en una casa de madera de la calle Santiago Peguero #3, por los alrededores de la fortaleza vieja, detrás del primer local de la extensión de la UASD. Más adelante, se ubicó en la antigua iglesia católica de la calle Jaime Mota, cerca del Malecón en donde se mantuvo hasta cerrar sus puertas por problemas de tipo económico.

Es en 1965 que el creador de este sistema, Yorik Rafael Piña, a raíz de quedar sin trabajo, se le solicita que cubra una vacante como maestro en la Academia Franciscana, ubicada en la antigua Iglesia Católica. Ese centro Educativo era dirigido por la hermana franciscana Sor Leonarda, un ser humano muy especial que se sacrificaba, hasta el fin,  por el bienestar de los demás. 


Antigua  Iglesia Católica que acogió, en horas de la tarde
el Colegio Experimental FAME con la autorización de
Fray César De Córdoba en 1971.
Por ser recomendado por un amigo muy conocido de la monjita, no se solicitó al aspirante a maestro ningún documento ni preparación especial para lidiar con la tarea de transmitir conocimiento. Se dieron las usuales instrucciones que el caso  ameritaba. Se indicó que el 8vo curso de básica (antes era 2do curso de intermedia) era el curso asignado. Se entregó el libro correspondiente y al otro día se iniciarían las labores magisteriales correspondientes. El pago sería de RD$40.00 mensuales. El maestro principiante devengaba RD$130.00 en su trabajo anterior; pero tomó el  empleo hasta que consiguiera uno en el que pudiera ganar más dinero o la misma cantidad que percibía anteriormente.

Pasaron 2 años y, al parecer el nuevo maestro, que ya no era tan nuevo se había acomodado a su empleo. Llegó a ser sub-director del centro y ya percibía los RD$130.00 que aspiraba a recibir por su trabajo. Tenía una muy buena relación afectiva con la directora de la casa de estudios. Era una relación madre-hijo.

Llegó 1968 y la oferta de que, el maestro y subdirector  de la Academia Franciscana, asistiera a un curso de “Ejecutivo Profesional Scout” que se impartiría en Mendham, New Jersey, durante 6 semanas en la reservación scout "Shiff Scout Reservation”. La recomendación partió del entonces Reverendo Lira, pastor de la Iglesia Evangélica Dominicana. El curso en cuestión estaba patrocinado por el Movimiento Scout Mundial y La Asociación de Scouts Dominicanos. Llega mayo de ese año y la partida hacia los Estados Unidos de América. Ese entrenamiento  marcó  para siempre la vida del autor. Jamás abandonó el trabajo con niños, niñas y adolescentes. Fue entrenado para conocer los principios básicos del comportamiento humano. Se aprendió de como funciona un niño y cuales son las características principales para el logro de la adultez, fin último de cualquier método de formación humana.

En esa actividad habían representantes de todos los países de América. Se impartieron clases de planificación  de eventos, de administración, de psicología elemental y, sobre todo, se  ofrecieron las herramientas que se utilizan en el escultismo para el desarrollo del niño. Se organizaron campamentos en los que se  participaba como lobatos, es decir, se hacían todas las actividades que correspondían a esta edad (hasta los 12 años); más adelante un campamento, durante tres  días, practicando todas las actividades que correspondían a los scouts (13 años en adelante) y por último, las que ejecutaban los Robert Scouts (Mayores de 16 años).

Se imprimió una  revista “Chompipe News” en  la que se recogían todas las  actividades y anécdotas que vivieron cada uno de los participantes del evento educativo. (Chompipe es la forma como se le llama al pavo en algún país de Centroamérica)

Es importante destacar que una las enseñanzas más importantes y que fue, definitivamente, la motivación a permanecer en el delicado trabajo de ayudar a los padres en la formación  adecuada de los niños, niñas y adolescentes, el  descubrir cuales eran, al modo de  ver de la época, las condiciones básicas para ser  adulto. Era un objetivo fundamental del escultismo mundial:

1.- Confianza y seguridad en uno mismo que se advierte por la conciencia de la integridad física.
2.- Capacidad de accionar en el mundo que te  rodea.
3.- Capacidad de crear  grupos de afecto y demostrar  creatividad y
4.- Conciencia de individualidad.

A partir de ese momento esos fueron los objetivos a alcanzar en la escuela que dirigía el  autor y más que  eso, en cualquier otra actividad en la que participaran jóvenes.

Nota: Espere mañana la conclusión de este artículo que será el  primer capítulo del libro "Sistema Monitorial. Un Invento Educativo Que  Nació En Barahona"

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Barahoneros y visitantes: apreciamos sus comentarios