viernes, 21 de marzo de 2014

DEL CURSO-UASD A LA SEDE CENTRAL


-Mi llegada a Santo Domingo, obra colectiva de Jhonny Olivero, Abraham Olivero, Manolo Florián, el Dr. Moya, el Lic. Hernández Disla (-), mi esposa Geisa Matos, compañeros y amigos sirvió  para probar una vez más que cuando se quiere se puede.

-Pedir bola, caminar kilómetros a pie, luchar con la policía detrás en barrios desconocidos, quedar atrapado en el Parque Enriquillo en la poblada del 84, ver morir compañeros en el Campus de la UASD y en los barrios,  era como vivir en uno de los infiernos de Dantes y su Divina Comedia, en el lugar del país donde la solidaridad es más baja.

-Pasar hambre hasta aguantar terribles dolores estomacales, marotear más de un mes (mangos, caimitos y cajuiles) mientras el comedor estaba cerrado era parte de un ambiente que solo el espíritu de sacrificio y la fe en el porvenir hacían aguantar, las fotos son testigos del deterioro  físico, de  tiempos de vacas flacas.

-La lucha, el activismo, estudiar eran calmantes a la situación, que mejoraba con el  paso del tiempo, ya que fruto de los buenas notas, de las relaciones que se hacían y del trabajo, logre un crédito educativo, luego una B.T. (Beca de estudio y trabajo) y finalmente graduado de nuevo, fui asistente de la Vice-Rectoría Académica.

-Esa vida mezcla de sal y azúcar, de placer y dolor, se hacía llevadera con el ánimo dado por compañeros de partido, de grupos estudiantiles, profesores y empleados aliados. Aridio, Julitín, Marmol, Ayanis, Pedrito,  Maximito, Peralta Romero, Castro Casimiro, Che y Jacqueline, tienen un significado especial en esa solidaridad.
-Pero el ambiente capitalino permitía interactuar con  lo mejor de la intelectualidad del país; con los profesores, estudiantes,  empleados, expertos, políticos destacados y abría las  puertas a los viajes al exterior que me permitieron las relaciones con Cubas y otros países, que hoy amplio.

-Logre ganar la representación estudiantil con la UNER al sub consejo, consejo técnico y asamblea de la facultad, a la comisión  electoral, al consejo universitario y al claustro.

-Dirigí la UNER en todas las estructuras, llegando a ser secretario general de la Asociación de Estudiantes de Barahona, AEBA, el Bloque de Asociaciones del Suroeste, parte del Comité Ejecutivo de la Dirección Nacional y del Congreso de la FED.

 Delegado al encuentro de la OCLAE (Organización Continental y Latino americana de Estudiantes) y al 15 Congreso –UIE- de la Unión  Internacional de Estudiantes celebrado en Cuba en el año 1987.

-Cuando doy por terminada mi carrera como líder estudiantil y me sustituye Omar Lazada, la policía, a la saga de los acontecimientos me persigue y encarcela por una función que ya no tenía, pero asumo el sacrificio con valor. 

Wilson Gómez desde Adoma (Asociación Dominicana de Abogados), Mario Suriel, Secretario General de la UASD, una delegación estudiantil, mas mi primo David Olivero Segura, me entregaron a la policía, lucharon por mi libertad y me libraron de esas garras.


-Decidí renunciar a la UASD cuando Roberto Santana gana la rectoría y me iría mejor, pero todo estaba decidido, volvía a Barahona, instalaría una Oficina de Abogados, seria profeta en mi tierra, ayudaría a mi familia, a mis amigos, a mis compañeros, a las organizaciones progresistas y a  mi pueblo y aquí estoy en eso  hasta los últimos días de mi vida, después de irme del CURSO-UASD hasta la Cede Central.

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